“El peor de los analfabetos, es el analfabeto político. El
no escucha, no habla ni participa de los acontecimientos políticos. El no sabe
que el costo de vida, el precio del
poroto, del pescado, de la harina, del alquiler, de los zapatos, de los
remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan bruto
que se enorgullece
inflando el pecho, diciendo que odia la política. No sabe el imbécil que de su
ignorancia política nacen las prostitutas, el menor abandonado y el peor de los
bandidos,
que es el político embustero, el corrupto lacayo de los explotadores del
pueblo.”
Bertold Bretch
Fragmentos de discurso de Chico Buarque:
“...si la Amazonia, desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, internacionalicemos
también las reservas de petróleo del mundo entero. El petróleo es tan importante para el bienestar
de la humanidad como la Amazonia para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las reservas
creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo y subir o no su precio.
De la misma forma, el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado...
Quemar la Amazonia es tan grave como el desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de
los especuladores globales. No podemos permitir que las reservas financieras sirvan para quemar
países enteros en la voluptuosidad de la especulación... También, antes que la Amazonia, me
gustaría ver la internacionalización de los grandes museos del mundo... Nueva York, como sede de
las Naciones Unidas, también debe ser internacionalizada...
Si Estados Unidos quiere internacionalizar la Amazonia, internacionalicemos todos los arsenales
nucleares. Basta pensar que ellos ya demostraron que son capaces de usar esas armas,
provocando una destrucción miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los
bosques de Brasil...
En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido
la idea de internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda. Comencemos
usando esa deuda para garantizar que cada niño del mundo tenga la posibilidad de comer y de ir a
la escuela. Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos sin importar el país donde
nacieron, como patrimonio que merece los cuidados del mundo entero... Cuando los dirigentes
traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la Humanidad, no permitirán que trabajen
cuando deberían estudiar, que mueran cuando deberían vivir.”
Este artículo fue publicado en el New York Times, Washington Post, USA Today y en los mayores
diarios de Europa y Japón. En Brasil y el resto de Latinoamérica, este artículo no fue publicado.